La policía provincial de Jujuy reprimió violentamente esta mañana un corte de ruta y una concentración de familias que reclamaban en el atrio de la catedral de San Salvador por fuentes de trabajo.
Como consecuencia de la acción policial, más de 70 personas, entre ellas numerosas mujeres y algunos menores, fueron detenidas.
Los primeros incidentes se produjeron en la madrugada, cuando la policía, sin orden judicial, la emprendió contra un grupo de manifestantes, en su mayoría mujeres embarazadas y con hijos pequeños, que en la noche se habían instalado en el atrio de la catedral. Allí fueron apresados 19 mujeres, 17 hombres y algunos menores.
Esta mañana, a las 9, efectivos policiales reprimieron violentamente un corte de ruta que había inició anoche un centenar de personas en la localidad de San Pedro, 65 kilómetros al sureste de la capital jujeña.
Los manifestantes, que se instalaron en el medio de la Ruta Nacional 34, fueron desalojados por la policía, que actuó por orden del juez federal Mariano Cardozo. Allí se llevaron presas a 33 personas, 14 de ellas, mujeres.
Promesas incumplidas
Los pobladores que cortaron la ruta reclamaban el cumplimiento de las promesas gubernamentales para aliviar la grave crisis de desempleo, hechas en mayo pasado, durante otros cortes de ruta que también fueron violentamente reprimidos por fuerzas de seguridad.
En la tarde de ayer, alrededor de 200 integrantes de la Comisión de Desocupados de Jujuy habían ocupado pacíficamente la Plaza Belgrano, frente a la Casa de Gobierno, en reclamo de los puestos de trabajo prometidos por los programas nacionales Trabajar II y Servicios Comunitarios, satisfechos por ahora de manera parcial.
Los desempleados, liderados por Gerardo Navarro, concurrieron a una reunión con autoridades del gobierno provincial y les exigieron 300 puestos de trabajo para mujeres en forma urgente, suplicando que “nuestras mujeres no quieren tener que prostituirse para alimentar a sus hijos”.
La ocupación de la Plaza Belgrano, centro cívico de la ciudad, frente a la Legislatura y la Casa de Gobierno, fue en reclamo -además- de los 3.300 empleos que le correspondían a los desocupados de esta capital, de los 12.579 que los gobiernos nacionales y provinciales prometieron durante la crisis social de los piqueteros de mayo pasado.
Esta promesa fue firmada por el gobernador Carlos Ferraro en el acuerdo que permitió el levantamiento de 18 cortes de ruta y una huelga de empleados públicos que tuvo paralizada a la provincia durante 12 días.
Pero, según la Comisión de Desocupados, están trabajando en esta ciudad solamente 111 hombres en el programa Trabajar II y hasta el momento, ninguna mujer en servicios comunitarios.
Después de la reunión, el ministro de gobierno, Alberto Matuk, se comprometió a otorgar 180 puestos de trabajo para hombres y 76 para mujeres, de los cuales 26 serán para prestar servicios generales en el Hospital Central Pablo Soria.
A pesar de esta promesa, los manifestantes se negaron a desocupar la plaza ya que hace diez días, luego de una protesta similar y en virtud de las negociaciones con el gobierno, depusieron la medida de fuerza, sin lograr resultados concretos. Los desocupados -en su mayoría mujeres y niños- almorzaron en la plaza, por atención del Centro de Estudiantes de la Facultad de Humanidades que acudió con viandas.




